En el mismo tono cómico de la primera cinta del 2007, esta secuela nos cuenta de la gran fama que viven “Las Ardillas” y de cómo Alvin ha perdido la humildad. Debido a eso, la orden es que vayan a la escuela como cualquier otro niño (la preparatoria, en realidad) y aprendan educación. En el camino encontrarán a “Las Arditas”, un trío ... Leer más En el mismo tono cómico de la primera cinta del 2007, esta secuela nos cuenta de la gran fama que viven “Las Ardillas” y de cómo Alvin ha perdido la humildad. Debido a eso, la orden es que vayan a la escuela como cualquier otro niño (la preparatoria, en realidad) y aprendan educación. En el camino encontrarán a “Las Arditas”, un trío femenino que será su mayor competencia musical.
Como en la anterior película, el principal atractivo de Alvin y Las Ardillas para los adultos, es la nostalgia de la serie animada; pero que gracias a la tecnología digital, los personajes son mucho más bonitos en pantalla grande. La trama es la típica de cualquier filme escolar, en la que los “nerds” (Simón y Teodoro), tendrán que sobrevivir a las burlas de sus compañeros; mientras que Alvin se vuelve parte de los odiosos populares, y aprenderá a respetar a sus hermanos. Bizarramente, eso podría parecer por ejemplo, Chicas Pesadas (2004).
Los personajes de “Las Arditas” nos recuerdan al musical Soñadoras (2006), pues su representante crea una competencia entre ellas, a fin de promover a la más bonita.
Lo mejor, por supuesto es el soundtrack que incluye canciones como “Hot N Cold” de Katy Perry, “Single Ladies” de Beyoncé, y “Right Round” de Flo Rida; claro, cantadas con voces de ardillas.
Evidentemente uno no puede quejarse de la inverosimilitud de la historia, que va mucho más dirigida a niños que a otro público; pero aún así arrancará sonrisas a los adultos que crecieron con la caricatura.
–Doly Mallet
El modelo de High School Musical , el inesperado tanque de Disney parece no agotarse nunca y logra inspirar historias que en apariencia nada tienen que ver con los problemas de unos lindos adolescentes cantantes y bailarines. Pero como esta película lo demuestra, High School Musical da para todo. Hasta para prestarle parte de su conflicto cent ... Leer más El modelo de High School Musical , el inesperado tanque de Disney parece no agotarse nunca y logra inspirar historias que en apariencia nada tienen que ver con los problemas de unos lindos adolescentes cantantes y bailarines. Pero como esta película lo demuestra, High School Musical da para todo. Hasta para prestarle parte de su conflicto central a Alvin y la ardillas . Aunque parezca imposible a primera vista, Alvin, la ardilla líder de un exitoso trío musical tendrá que pasar en este film lo mismo que Troy (Zac Efron) en las historias de Disney.
La inquieta ardilla y sus hermanos Simón y Teodoro comenzarán a asistir a la escuela secundaria -aunque parezcan estar más preparados para el jardín de infantes-, y allí Alvin tendrá que decidir entre ser deportista y popular o músico y muy impopular.
Más ardillitas
En esta secuela de Alvin y las ardillas , los animados personajes centrales convivirán con nuevos humanos, cantarán canciones pop como si fueran los hermanos Jonas -pero con bastante más pelos- y aprenderán lo difícil que es ser adolescente, sea uno de la especie que sea.
Especialmente cuando los matones de la escuela los persigan, y su padre y representante Dave (Jason Lee) deba guardar cama y queden al cuidado del primo Toby (Zachary Levi), más interesado en juegar con su computadora que en cuidarlos. Y todo será aun peor cuando el villano de la primera parte reaparezca en escena y no lo haga solo. A las tres ardillitas originales ahora se sumarán otras tres, las hermanitas Eleanor, Jeanette y Brittany, que también sueñan con cantar a todo pulmón y voces estridentes además de ser aceptadas por lo que son.
La película está dirigida por Betty Thomas, una experimentada realizadora que ya había trabajado con la combinación de actores y personajes animados en la remake de Dr. Dolittle protagonizada hace unos años Eddie Murphy. A diferencia de aquellos animales que aparecían en pantalla para hacer más graciosos a los humanos, acá los verdaderos protagonistas son los roedores cantarines. Alvin y las ardillas 2 ofrece un tierno entretenimiento para los más chicos y gracias a las desopilantes versiones de canciones de Beyonce, Katie Perry y los Bee Gees, entre otros, los adultos no podrán evitar las sonrisas.
Natalia Trzenko
Hubo un tiempo que fue hermoso y la inocencia era de verdad, al punto que permitía que los espectáculos infantiles le resultaran interesantes, atractivos y divertidos a chicos y chicas de una amplia franja de edad.
Los films “familiares” de Disney de la década del sesenta, por ejemplo, eran vistos por los chiquillos de 3 a 12 años, mient ... Leer más Hubo un tiempo que fue hermoso y la inocencia era de verdad, al punto que permitía que los espectáculos infantiles le resultaran interesantes, atractivos y divertidos a chicos y chicas de una amplia franja de edad.
Los films “familiares” de Disney de la década del sesenta, por ejemplo, eran vistos por los chiquillos de 3 a 12 años, mientras que hoy apenas resistirían el límite de los 9.
Esa capacidad de sorpresa intacta, virgen de canales de cable, bombardeos de marketing, seducciones del merchandising y segmentaciones de targets, posibilitó que, en esos ingenuos años 60, causaran furor los discos con canciones de Alvin and the Chipmunks, en los que las voces pertenecían a su inventor, que al grabar movía la perillas de velocidad de la cinta, causando el efecto de los famosos tonos agudos. Y lo de “famosos” no es una exageración: dos hits lideraron el ranking americano durante varias semanas en 1958, ganaron premios Grammy y allanaron el camino para una serie televisiva de dibujitos animados en 1962.
Fast-forward a los años ochenta, cuando el hijo del creador de las ardillitas Alvin, Simon y Theodore, las resucitó y lanzó nuevas canciones y hasta una serie televisiva que introdujo a las Chipettes, un trío de ardillitas femeninas.
El cine las recibió al poco tiempo y todo siguió su camino sin sobresaltos. Ya eran verdaderos clásicos (de vocecitas irritantes, pero clásicos al fin) cuando de golpe dieron otro salto cuantitativo para llegar a una nueva generación y a más millones de dólares: un film de animación por computadora, con las ardillitas interactuando con actores.
Ésta es la segunda parte, donde la novedad es el arribo de las Chipettes a la pantalla grande, y poco más que eso. Actores torpes haciendo torpezas, prodigios técnicos que ya no son nuevos, unos pocos guiños musicales para los adultos, y un puñado de hits en versión aguda. Lo que se dice mucho ruido y pocas nueces.
Buena
No vi la primer parte, sin embargo lo que me llamo la atencion para verla, fue que aparecieron en los cortos las arditas cantando la cancion de Beyonce!!!, en general en una buena opcion para verla en familia ya que es divertida y tierna.
Sin duda las arditas le dan el toque a esta pelicula.