Xander "XXX" Cage es reclutado por el gobierno para una misión extremadamente peligrosa en que otros espías han fallado. Su misión es infiltrarse en el bajo mundo de la mafia rusa y averiguar sus oscuros planes.
| Género | Acción, Aventura, Crimen |
|---|---|
| Título Original | XXX |
| Director | Rob Cohen |
| Protagonistas | Vin Diesel, Samuel L. Jackson, Danny Trejo, Marton Csokas, Michael Roof, Asia Argento, Leila Arcieri, Eve, Tom Everett, Thomas Ian Griffith |
| Año de producción | 2002 |
| Duración | 124 minutos. |
| MPAA rating | PG-13 - Aviso para los padres. Este material puede ser inapropiado para niños menores de 13 años |
| Guionista | Rich Wilkes |
| Música | Randy Edelman |
| País | Estados Unidos |
| Experto de esta película | marcio de almeida · Como ser experto? |
| Última modificación | la vieja (Hace 12 días) |
A su manera, Xander Cage puede ser tan refinado como James Bond. Pero se especializa en otros rubros: nada de smokings, backgammon, música clásica o champagne francés, y mucho, prácticamente todo, sobre deportes extremos, motos y autos, cibernética, rap y música tecno. Un parecido entre el nieto y el abuelo es que ambos pierden la noción del ... Leer más A su manera, Xander Cage puede ser tan refinado como James Bond. Pero se especializa en otros rubros: nada de smokings, backgammon, música clásica o champagne francés, y mucho, prácticamente todo, sobre deportes extremos, motos y autos, cibernética, rap y música tecno. Un parecido entre el nieto y el abuelo es que ambos pierden la noción del peligro cuando se les cruza por delante una mujer hermosa, como todos los espías que en el mundo han sido desde los lejanos tiempos del mosquetero D´Artagnan. Y una diferencia: la vocación de Xander no es de las cultivadas en la alta academia británica sino de las que crecieron en el asfalto de Los Angeles, y su deseo de servir a la nación no fue inducido por lecturas patrióticas, sino que apareció por la coacción y por la fuerza, ya que si no aceptaba convertirse en agente secreto hubiera ido a parar a la cárcel por transgresión de numerosas leyes vigentes: su destino transcurría, como se ve, por carriles diametralmente opuestos.
Escoria social
Harto de perder agentes a manos de la enigmática Anarquía 99, el inspector Gibbons (Samuel L. Jackson) se decide a echar mano de lo que podría definirse como escoria social. Busca tipos osados, audaces... y descartables, y entre ellos encuentra en primera fila a Xander (Vin Diesel), que se gana la vida filmando sus propias hazañas, que incluyen no pocas transgresiones, y vendiéndolas para Internet. Convenientemente presionado y puesto a prueba, el sujeto demuestra que es el más apto. Fuera de que no imaginamos cómo hará para mantener la condición de incógnito propia de su condición de espía, ya que lleva tatuadas en la nuca las tres equis que se transformarán en su nombre de guerra (¿qué hubiera sido de Connery con el 007 grabado en la frente?), tiene un futuro enorme, en la medida en que sigan apareciendo maniáticos con ganas de controlar el mundo o, como en este caso, de destruirlo de una vez y para siempre.
Ese monstruo, Yorgi, es un ruso nihilista de los que quedaron después de la caída, y fue encarnado de manera muy convincente por el neozelandés Marton Csokas. Su chica, que también seducirá a Xander, es Asia Argento, nada menos que la hija del afamado realizador italiano de films de sangre y de terror Darío Argento.
La estructura de "XXX" respeta, como tantas otras copias y parodias previas, la de las películas de Bond. Paso por paso, y simétricamente, no faltan ni el episodio de apertura, ni el merecido descanso en Bora Bora al final, ni el jefe (en este caso, Jackson) ni los juguetes para la misión (en este caso, hechos por el atolondrado Toby Lee Shavers, un muy gracioso Michael Roof). Pero todo sucede más rápido y resulta muchísimo más divertido, en especial si se lo compara con los últimos, dilatados y aburridores episodios de 007.
Si alguien se quedara para los títulos del final, se sorprendería por el interminable desfile de apellidos en la categoría "dobles de riesgo". La acción que entrega "XXX" es espectacular, y al por mayor, en el aire, el agua, la tierra y la nieve, con sus múltiples variantes y a bordo de todo lo que sirva para desplazarse velozmente. Entre los dobles hay notables deportistas. Escenas tan vibrantes como la de los helicópteros lanzados sobre un motociclista o la de la avalancha en la montaña se suceden sin dar respiro, pero -mérito de los montajistas y del director Rob Cohen- sin afectar el desarrollo fluido y conveniente de la historia.
Entre los focos adicionales de interés, el mayor es que la acción transcurre en Praga, escenario frecuente para tramas de época, pero no tanto para relatos adrenalínicos de esta clase. La capital checa no sólo pasa el test con soltura. También muestra su belleza impactante como pocas veces lo ha hecho.
Es un placer agregado para este film con garantía de evasión de la realidad, si es que hay alguien que en este momento desee olvidar todo por dos horas, incluyendo en ese todo la suma de calamidades y tensiones a la que estamos acostumbrados. En ese contexto, esperamos no tener que escuchar reparos ideológicos sobre la catadura de los presuntos salvadores del planeta, ni risitas irónicas en el momento en que Jackson explique por qué se le quemó la mitad de la cara: "Es un pequeño precio que tuve que pagar por mi país..." Por una vez, disfrutemos de un momento agradable.
Hugo Caligaris


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