Mark Renton es un joven escocés adicto a la heroína, al igual que el resto de sus amigos, los cuales se han creado un mundo muy particular. Entre el grupo hay un violento y alcohólico psicópata, un drogadicto desesperado, un mujeriego con un conocimiento enciclopédico de Sean Connery y un entus ... Leer más
Mark Renton es un joven escocés adicto a la heroína, al igual que el resto de sus amigos, los cuales se han creado un mundo muy particular. Entre el grupo hay un violento y alcohólico psicópata, un drogadicto desesperado, un mujeriego con un conocimiento enciclopédico de Sean Connery y un entusiasta de las caminatas y obsesivo de Iggy Pop.
| Género | Crimen, Drama |
|---|---|
| Título Original | Trainspotting |
| Director | Danny Boyle |
| Protagonistas | Ewan McGregor, Ewen Bremner, Kevin McKidd, Robert Carlyle, Jonny Lee Miller, Kelly Macdonald |
| Año de producción | 1996 |
| Duración | 94 minutos. |
| Productor | Andrew Macdonald |
| Guionista | Irvine Welsh, John Hodge |
| Música | Trainspotting, Underworld, Iggy Pop, Brian Eno, Lou Reed, Damon Albarn, Bedrock, Elastica, Primal Scream, Carol Leeming, Leftfield, New Order, Sleeper |
| País | Reino Unido |
| Experto de esta película | luisfarzati · Como ser experto? |
| Última modificación | Arkangelito (Hace 3 meses) |
"Trainspotting" es una comedia, por momentos cómica, por momentos trágica, que nos deja muy preocupados.
El título -el mismo de las narraciones noveladas de Irvine Welsh- proviene de un hobby que tienen los ingleses de ir a ver pasar los trenes y de medir su velocidad, sus tiempos y el ritmo. En el argot de los heroinómanos, designa el flujo ... Leer más "Trainspotting" es una comedia, por momentos cómica, por momentos trágica, que nos deja muy preocupados.
El título -el mismo de las narraciones noveladas de Irvine Welsh- proviene de un hobby que tienen los ingleses de ir a ver pasar los trenes y de medir su velocidad, sus tiempos y el ritmo. En el argot de los heroinómanos, designa el flujo de la droga por el canal sanguíneo: del pinchazo al efecto. El "viaje".
En su relato, Irvine Welsh les agradece a unos "desenganchados" que conviven en el establecimiento donde fueron recuperados. Ellos le dictaron sus recuerdos, pero Welsh los noveló como si la droga mojara la punta de su pluma, desde adentro. Esta escritura planteaba una dificultad grande para quienes imaginaron el proyecto cinematográfico: el director Danny Boyle, el productor Andrew MacDonald y el guionista John Hodge. Los tres habían sido responsables de "Tumba al ras de la tierra" -el mayor éxito del último cine británico (junto con "Cuatro bodas y un funeral", de Mike Newell)-, protagonizada por Ewan McGregor, a quien le pidieron que bajara doce kilos, si quería trabajar en "Trainspotting". Todo se volvió posible.
El placer de adaptar el texto y de transmitirlo en imágenes no debía parecerse al goce de la droga. Tuvieron que hallar la vuelta para hacer reír y para dibujar las humanidades protagónicas desde la miseria, el dolor, la sinsalida y el miedo. El paisaje es el de las afueras de Edimburgo, en Escocia: las turbias calles suburbanas y las colinas verdes del entorno inmediato. También las estaciones de trenes, como una ironía que quiere designar el "viaje" desde la obviedad.
Los protagonistas son unos muchachos y unas chicas; cinco muchachos: Mark Renton (un excelente Ewan McGregor), que domina la trama, remolca a sus amigos y conduce la mirada "interior" del espectador; Begbie (Robert Carlyle), un alcohólico inflamado; Spud (Ewen Bremner), heroinómano contento y sin regreso; Sick Boy (Jonny Lee Miller), enamoradizo, narcisista y fanático de las películas de James Bond ; y Tommy (Kevin McKidd), que se muere por Iggi Pop y tanto detesta la droga que termina pisado por ella. "Trainspotting" muestra cómo el grupo de amigos se desintegra en la miseria donde se sumergen y por fin la traición se erige en la dueña de sus frágiles vidas. Igual que en "Tumba al ras de la tierra", otra historia de gestión colectiva, nuestros héroes persiguen un paquete con dinero. El mismo es motivo de violencia, negación de la amistad y deslealtad, a un tiempo que se convierte en el hilo de interés para eslabonar una trama.
Desde dónde se cuenta
Como Welsh, también el realizador Danny Boyle se propone contar la aventura desde adentro, desde el "viaje". La mirada drogada de Mark Renton desordena la sucesión de imágenes de modo que nuestra voluntad de ver se confunde (e identifica) con aquélla. Mark no habla sobre la droga; narra su historia desde ella. Y Danny Boyle coloca a Mark en el centro, jugando al mismo tiempo con la mirada en la primera persona narrativa del personaje y con su existencia, en tercera persona, dentro del relato. Esa técnica de articular en una unidad las dos personas narrativas -primera y tercera- se denomina Estilo indirecto libre. Vemos la deformada realidad exterior desde los delirios de Mark, pero también lo vemos a él, en su propia nube. Ese dispotivo para contar no es novedoso, pero aquí está aprovechado de maravilla: en vez de producir fascinación, su efecto es angustiante. Y aquí, en la médula misma del enunciado, está puesta la feroz denuncia contra el impulso disgregador de la heroína, en este caso.
En el film, hay aflicción, dolor, vértigo, desgarro.
Aunque no es sorpresa, porque ya lo aplicó en "Tumba al ras de la tierra", Boyle no ingresa en el mundo interior del personaje sólo para transmitir la pasión. Prefiere descomponer la ficción en un recorrido paradójicamente exterior. Lo matizan infinitas voces que se erigen en el andamiaje de la acción: las propias de los personajes, las de los temas musicales elegidos (Iggi Pop, Brian Eno, Lou Reed, en una banda sonora deslumbrante) y la evidencia de la narración subjetiva.
Las multiplicadas "voces" (expresiones visuales u orales) no desaparecen en el conjunto. Se superponen a la de Mark (su mirada conductora) y opinan sobre la acción: el lenguaje estilizador del videoclip es una de esas "voces", con la música en el fondo y el accionar de los personajes ajeno al contenido musical, pero no a la dinámica de una cámara mimética con el desparpajo de quien narra desde el despropósito y los desvaríos.
Otra de las "voces" opta por la fragmentación del relato, como un modo más de romper con las modalidades de la narración clásica, caracterizada por la transparencia y la tersura. Desde estos ángulos, la dramaticidad se esfuma (u oculta) y, si no gana presencia el documental, se subraya el valor de la imagen solamente descriptiva. No debe haber muchos modos de hablar desde el (anti)lenguaje de la droga sin exponer los hechos a la distancia, con el ímpetu puesto en la subjetividad y en su cualidad de contemplar sin poder modificar el acontecimiento.
"Trainspotting", con su ingreso en un "nosotros" -el público-, es una película intranquilizadora, donde todo, visto desde Mark, parece cosa de los demás: el SIDA, la violencia y la autodestrucción, hechos de este tiempo que miramos desde lejos, como si no nos compitieran. En este sentido, si la mirada de Mark sobre la realidad se parece demasiado a la de cualquier transeúnte que no se droga, "Trainspotting", con su veraz aunque tal vez efímero retrato de este tiempo, se vuelve inquietante, salvaje, necesaria, imponente.
Claudio España


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Excelente
Muy buena peli, con muy buena banda de sonido, muy buenas actuaciones, muy buen timing y muy buena historia.
Otra de mis pelis favoritas. No se si se entendió. :)