David Kepesh (Ben Kingsley), un carismático profesor, está orgulloso de seducir a alumnas deseosas de probar experiencias nuevas. Aunque eso sí; nunca deja que ninguna mujer se le acerque demasiado. Pero cuando la hermosa Consuela Castillo (Penélope Cruz) entra en su clase, su barniz de protecci ... Leer más
David Kepesh (Ben Kingsley), un carismático profesor, está orgulloso de seducir a alumnas deseosas de probar experiencias nuevas. Aunque eso sí; nunca deja que ninguna mujer se le acerque demasiado. Pero cuando la hermosa Consuela Castillo (Penélope Cruz) entra en su clase, su barniz de protección se disuelve. Esta belleza de cabellos negros como el azabache le cautiva a la vez que desconcierta. A pesar de que Kepesh afirma que su cuerpo es una obra de arte perfecta, Consuela es más que un objeto de deseo. Es una persona con un gran sentido de su identidad y una intensidad emocional que hace que se tambaleen las ideas preconcebidas del profesor. Consuela se convierte en una obsesión para Kepesh...
| Género | Drama |
|---|---|
| Título Original | Elegy |
| Director | Isabel Coixet |
| Protagonistas | Penelope Cruz, Ben Kingsley, Peter Sarsgaard, Patricia Clarkson, Dennis Hopper |
| Año de producción | 2008 |
| Duración | 112 minutos. |
| MPAA rating | R - Restringido. Chicos menores de 17 años se requiere la compañía de los padres o un adulto |
| Productor | Tom Rosenberg, Gary Lucchesi |
| Guionista | Nicholas Meyer, Philip Milton Roth |
| País | Estados Unidos |
| Experta de esta película | renata.v.dias · Como ser experto? |
| Última modificación | jev233 (Hace 6 meses) |
La madurez y la juventud pueden, a veces, convertir un apasionado amor en la más completa felicidad o el más cruel estigma. Aquí, su protagonista es David (Ben Kingsley), un carismático profesor universitario que se vanagloria de perseguir a sus osadas estudiantes, pero nunca deja que ninguna se le acerque demasiado. Hasta que conoce a Consuela ... Leer más La madurez y la juventud pueden, a veces, convertir un apasionado amor en la más completa felicidad o el más cruel estigma. Aquí, su protagonista es David (Ben Kingsley), un carismático profesor universitario que se vanagloria de perseguir a sus osadas estudiantes, pero nunca deja que ninguna se le acerque demasiado. Hasta que conoce a Consuela, cuya belleza lo cautiva y lo inquieta. Pero por más que el profesor le diga que su cuerpo es una obra de arte, para él, Consuela es más que un mero objeto de deseo, ya que su fuerte personalidad y su intensidad emocional desafía todos los preconceptos de ese profesor solitario.
Pronto, lo que era una competencia cargada de sexualidad cambia y se convierte en una apasionada historia de amor. Pero el destino tiene para la pareja sorpresas insospechadas cuando un día ella desaparece y la vida de él se convierte en un caos, en el que sólo añora aquellos momentos románticos que vivió junto a esa joven cubana que llegó a los Estados Unidos con el propósito de encauzar su existencia por el camino del estudio y del trabajo.
Deben pasar algunos años para que Consuela vuelva a los brazos de David, pero un trágico sino los marcará para siempre. Con calidez humana, ingenio irónico e intensidad erótica, la directora Isabel Coixet, que comenzó su exitosa carrera artística en 2003 con Mi vida sin mí , explora el poder de la belleza para cegar, revelar y transformar a sus dos personajes. Ambos comprenderán que el amor no tiene edad, y mientras David se enfrenta a los estragos del tiempo sumergiéndose en el trabajo en tanto lidia con la pérdida de sus viejos amigos, ella cae en una depresión de la que sólo él podrá alejarla.
Isabel Coixet supo elegir con sumo cuidado a sus intérpretes, ya que tanto Penélope Cruz como Ben Kingsley supieron imprimir la necesaria calidez a esos seres que día tras día enfrentarán la desdicha y el alejamiento en una espiral que los convertirá en seres angustiados y, al mismo tiempo, necesitados uno de otro.
Adolfo Martínez
ese a ser considerado uno de los grandes escritores norteamericanos vivos, Philip Roth y su literatura se resisten a ser tratados como material para adaptaciones al cine sobrias y respetuosas. Si bien es una "figura señorial" de las letras, buena parte de la bibliografía de Roth tiene un carácter brutal: sucio y autocrítico, sexual y ácido. Pe ... Leer más ese a ser considerado uno de los grandes escritores norteamericanos vivos, Philip Roth y su literatura se resisten a ser tratados como material para adaptaciones al cine sobrias y respetuosas. Si bien es una "figura señorial" de las letras, buena parte de la bibliografía de Roth tiene un carácter brutal: sucio y autocrítico, sexual y ácido. Películas como La elegida, de Isabel Coixet, lo tratan con guantes blancos y no logran traducir del todo en imágenes las extrañas emociones que despiertan sus personajes.
La española Isabel Coixet, quien comparte la obsesión por la muerte del escritor de Patrimonio y Pastoral americana ¿como se vio en sus películas previas, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras, ambas sombrías exploraciones sobre la enfermedad y el dolor¿, no parece hallarse del todo en su elemento durante buena parte del relato, que se centra en Kepesh (Ben Kinglsey), un escritor sexagenario que tiene el hábito de conquistar a sus alumnas universitarias una vez que se gradúan, y la relación que mantiene con Consuela (Penélope Cruz), una inmigrante cubana a la que "atrapa" y con la que luego se obsesiona.
Es entendible la obsesión de Kepesh, quien termina por reconocerse "vencido" por la belleza de Consuela, una mujer bastante formal e impenetrable, pero que fascina sexual y estéticamente al veterano escritor. Y la novela de Roth explora esa zona extraña en la que un hombre es capaz, contra toda lógica, de apostar todo lo que tiene por una belleza misteriosa e inexpugnable. Lo cierto es que esa obsesión lo convertirá en un hombre celoso y obsesivo, pero que, igualmente, se revelará incapaz de comprometerse.
La historia se divide en dos partes, separadas por el tiempo, y no conviene adelantar en qué consiste el reencuentro y cómo la relación se transforma, aunque se nota qué allí está puesto el interés de Coixet. Sí se puede agregar que el final tampoco es consistente con el libro, ofreciendo una cuota de confort donde Roth apuesta por la negrura.
Correcta, prolija, actuada con sensatez pero con apagados sentimientos por casi todo el elenco (Cruz, igualmente, ha mejorado muchísimo respecto a sus otras películas en inglés), La elegida (extraña ¿traducción? del original Elegy) fluye con cierta grave pesadez a lo largo de casi dos horas, una película de cámara elegante y cuidada que sólo logra provocar al espectador a partir de un par de semidesnudos de Penélope, que explican el porqué de esa fascinación de nuestro torturado antihéroe. Si las hubiese filmado un hombre en lugar de una mujer, dirían que el cineasta es baboso y sexista. Coixet zafa de esa acusación. Roth no siempre lo hace: algunos de sus libros son los de un "viejo verde", uno que antes de terminar con sus huesos bajo tierra, todavía tiene ganas de llevarse a Penélope a la cama. ¿Y por qué no?-
Diego Lerer


Cargando...
Muy Buena
Muy buen trabajo de ambos protagonistas...