El Príncipe de Persia no sólo es una historia de videojuego llevada a la pantalla grande, sino es un filme que cautiva y cumple con las expectativas no sólo de los seguidores del videojuego, sino de cualquier asistente a la proyección cinematográfica. Y es que la monarquía que argumenta la his toria del filme, no pudo elegir mejor elenco para ... Leer más El Príncipe de Persia no sólo es una historia de videojuego llevada a la pantalla grande, sino es un filme que cautiva y cumple con las expectativas no sólo de los seguidores del videojuego, sino de cualquier asistente a la proyección cinematográfica. Y es que la monarquía que argumenta la his toria del filme, no pudo elegir mejor elenco para desarrollar la trama de un videojuego que nació a finales de los 80’s y principios de los 90’s. Y es que los proyectos de Jerry Bruckheimer, como productor (Días de Trueno con Tom Cruise y Enémigo Público con Will Smith) son intenciones distintas de acción, pero indudablemente, “El Príncipe de Persia” viene a consolidarlo como el proyecto diferente -avalado por Disney-, pero que sobre todo consolida a Mike Newell como director, ya que su pésimo trabajo anterior en “El amor en los tiempos del cólera”, deja mucho que desear en la pantalla o cómo un Harry Potter que solo se convierte en una cinta más del joven mago.
Si Persia tuviera un príncipe, sin duda sería Jake Gyllenhal, aunque no es el mejor, el joven ha destacado por sus buenas actuaciones en Brothers, Soldado Anónimo, El Secreto de la montaña, entre otras, pero sin duda “El Príncipe…” viene a cambiarle la vida para consagrarlo como un personaje taquillero, que me atrevería a compararlo como el nuevo Indiana Jones de la era “twitter o facebook”. Y aunque “El príncipe…” puede caer para muchos como en un cinta más, una película palomera, para los que saben de cine y los fans del videojuego, saben que cumple con los requisitos de una buena cinta. Y es que a pesar de ser una cinta de ciencia ficción, el filme logra convencer como una buena historia, que además de entretener, tiene una buena fotografía, un buen elenco, buenas secuencias, buenas secuencias de acción, buenas peleas, pero sobre todo buenos efectos especiales, con una edición, tanto visual, como de sonido, que se convierte en los mejores filmes fantásticos o de videojuegos, que trae Disney. En el elenco también participan Gemma Arterton que aunque no es tan reconocida, se le recuerda por Furia de Titanes y Rock’n Rola; Ben Kingsley –quien ya tiene bastante carrera consolidada-, pero sin duda la mejor actuación es de Alfred Molina, donde aparece como un “bandido del desierto”, irreconocible, pero bastante amigable-cómico, un personaje que necesita y da ese toque especial a la cinta, como en toda película de aventura.
A pesar de que la cinta está llena de ataques, combates y situaciones de ciencia ficción, que combina las secuencias de acción y espadazos, no cae en una película sangrienta, sino más bien en una aventura bien contada por Disney, que puede disfrutar toda la familia.
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Quizá la manera más concisa de definir la cinta sería como entretenida, sin embargo, sí es importante resaltar que es más que sólo eso. En el vasto acervo de películas inspiradas en videojuegos, jamás ha habido una que resulte verdaderamente exitosa (ni en crítica ni en taquilla); es, de hecho, una especie de terreno maldito para el celulo ... Leer más Quizá la manera más concisa de definir la cinta sería como entretenida, sin embargo, sí es importante resaltar que es más que sólo eso. En el vasto acervo de películas inspiradas en videojuegos, jamás ha habido una que resulte verdaderamente exitosa (ni en crítica ni en taquilla); es, de hecho, una especie de terreno maldito para el celuloide. Al ver que el Rey Midas de Hollywood, Jerry Bruckheimer –aquél astuto productor que transformó una atracción de Disney en una de las trilogías (próximamente tetralogía) más exitosas de todos los tiempos–, estaba involucrado en la producción, y que el visionario creador del videojuego, Jordan Mechner –ése de ocho bits que se jugaba en PC allá por 1989– también formaba parte del equipo como asesor y nunca retiro su nombre del proyecto, las expectativas aumentaron. Y podemos gratamente decir que se cumplieron.
Uno de los elementos más sobresalientes es la fidelidad lograda en la adaptación del videojuego (está inspirada, específicamente, en el interactivo lanzado en 2003 con el subtítulo “Las arenas del tiempo”). Desde los movimientos de cámara, hasta la personalidad de los protagonistas y, sobre todo, una serie de nods que los aficionados disfrutarán. El uso de sombras y los movimientos de Dastan (con stunts muy cuidados) remiten de inmediato al juego, al igual que la música (digno score de Harry Gregson-Williams, que quizá peca de repetitivo), que nos posiciona directamente en el contexto exótico en el que se sitúa esta historia.
El ritmo de la cinta es ideal: la acción nunca cesa, y en ningún momento se siente que hace falta que “pase algo”. Los efectos visuales son, en su mayoría, limpios y cuidados, particularmente los escenarios, haciendo mención especial al palacio en la ciudad de Alamant. Sin embargo, sí pecan de extremadamente digitales en las escenas climáticas. Quizá su mayor pero sea un Ben Kingley demasiado acartonado y plano, que parece ser un problema tanto de dirección como de guión en cuanto a la creación de su personaje.
En conclusión, El Príncipe de Persia es un blockbuster palomero con un “algo más” que dejará a audiencias de todas edades con un buen sabor de boca y dos horas de diversión frente a la pantalla.
–Mary Carmen Albarrán
Llega a las salas la nueva superproducción de Walt Disney en asociación con el productor Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe), El Príncipe de Persia (Prince of Persia: The sands of time, 2010), bajo la dirección de Mike Newell (Harry Potter y el Cáliz de Fuego). Adaptación cinematográfica del popular videojuego de los ‘80 que propone ser ... Leer más Llega a las salas la nueva superproducción de Walt Disney en asociación con el productor Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe), El Príncipe de Persia (Prince of Persia: The sands of time, 2010), bajo la dirección de Mike Newell (Harry Potter y el Cáliz de Fuego). Adaptación cinematográfica del popular videojuego de los ‘80 que propone ser uno de los éxitos de taquilla más importantes del 2010, apuntando a un público preadolescente, pero así también a aquellos de edad avanzada que disfrutaron del videojuego.
La acción transcurre en la mítica tierra de Persia. Engañado, Dastan (Jake Gyllenhaal) hijo adoptivo del Rey, acompaña a sus hermanos en la invasión de un pueblo sagrado, que le hará conocer a la misteriosa princesa Tamina (Gemma Arterton). La misión de ella es proteger la daga mágica, capaz de liberar las arenas del tiempo, que accidentalmente ha caído en manos del ejército de Dastan. Después de varios malentendidos y revelaciones, se convertirán en los protagonistas de una aventura épica y deberán luchar contra fuerzas oscuras que intentaran adquirirla a cualquier precio con tal de poseer el dominio absoluto del tiempo (y del mundo).
Más interesante que la historia en si, es el despliegue monumental de efectos especiales que inundan el film (no hay que olvidar que el presupuesto de la película alcanza los 150 millones de dólares). Cada una de las batallas, cada uno de los pequeños enfrentamientos conservan la estética del videogame y captan por completo el interés del espectador. La destreza física adquiere un lugar central en los cientos de piruetas, saltos y acrobacias que se efectúan (casi siempre llevados a cabo por el personaje de Jake Gyllenhaal). El modo de filmarlas, a través de planos cortos y acelerados, enriquece aún más el atractivo de cada una de estas escenas.
Pero quizás el efecto mas sorprendente del film es aquel que da cuenta de los pequeños saltos temporales (regresiones) llevados a cabo cada vez que la daga es accionada. Cantidades monumentales de arena se esparcen por el espacio. La imagen parece dislocarse en una proyección simultánea del pasado inmediato en co presencia con la expectación atenta de quien posee el poder de activarlo.
El Príncipe de Persia se planta como una típica película de género de aventuras que no escapa a ninguno de sus clichés. Y no está mal. Como si fuera una receta cinematográfica, sigue cada uno de los pasos típicos al pie de la letra: el chico pobre con una suerte casi mágica que consigue hasta lo imposible, la chica hermosa que lo rechaza pero que al final termina enamorándose de él, el súper villano contra el cual tendrán que luchar (que por momentos parece vencer, pero siempre acaba derrotado) y toda una bajada de línea de ciertos valores indispensables sin los cuales la película probablemente no existiría. Entre ellos, la importancia del honor, la lealtad, la hermandad y el amor.
A diferencia de películas anteriores como Piratas del Caribe o Harry Potter, El Príncipe de Persia no está destinada a permanecer mucho tiempo en la memoria del espectador. Es sumamente entretenida y despliega una inmensa cantidad de efectos especiales que no dejan de sorprender. Pero no mucho más. Es de un consumo rápido, casi inmediato. Un pequeño aperitivo que se disfruta en el momento, pero que no logra trascender. El cine mismo hecho parque de diversiones.
El argumento de El Príncipe de Persia: Las arenas del tiempo nos presenta al hijo del Rey Sharaman, el Príncipe de Persia, derrotando al todopoderoso Maharajá de la India en una portentosa batalla. Tras la victoria llegó el saqueo de sus posesiones. Y entre ellas se llevaron un par de objetos misteriosos: una daga y un reloj de arena. Además d ... Leer más El argumento de El Príncipe de Persia: Las arenas del tiempo nos presenta al hijo del Rey Sharaman, el Príncipe de Persia, derrotando al todopoderoso Maharajá de la India en una portentosa batalla. Tras la victoria llegó el saqueo de sus posesiones. Y entre ellas se llevaron un par de objetos misteriosos: una daga y un reloj de arena. Además de ello, capturaron a la bella hija del Maharajá. Un traidor del reino del Maharajá, y que ayudó al Príncipe en su conquista, engaña a éste para que rompa el misterioso reloj de arena. Desde ese momento se desatarán las temidas "arenas del tiempo". Y la aventura comenzará. La película está basada en el videojuego 'El Príncipe de Persia: Las arenas del tiempo', uno de los que marcó el resurgimiento de la saga de todo un clásico del inicio del ocio informático en los años ochenta.
Es una típica producción de Jerry Bruckheimer. Gran carga de artificios, una buena plasmación de la acción del videojuego original y su cantidad justa de romance y reencuentros. Así se podría definir la enésima adaptación de un videojuego. Además de ser una de las pocas que se salvan de la quema (al menos de lo último que hemos podido ver). El tema de los "rebobinados" en el tiempo queda medianamente bien solventado. Mike Newell firma la dirección. Al cual recordamos por trabajos tan dispares como Harry Potter y el cáliz de fuego o El Amor en los Tiempos del Cólera.
En definitiva, El Príncipe de Persia: Las arenas del tiempo cumple con su función de producto de entretenimiento correcto y eficaz. La taquilla no se le tendría que resistir, aunque hay duros contendientes a ambos lados del océano. Veremos si consigue las cifras que permiten arrancar una franquicia. La cual queda más que apta.
Una gran película de matiné. Eso nada menos es “EL PRINCIPE DE PERSIA”, filme de aventuras de la factoría Disney que recrea esas historias de héroes míticos capaces de hazañas sobrehumanas en mundos de leyenda.
La Persia donde se sitúa la acción es un lugar mágico y peligroso, donde la vida humana vale muy poco. En especial si se so ... Leer más Una gran película de matiné. Eso nada menos es “EL PRINCIPE DE PERSIA”, filme de aventuras de la factoría Disney que recrea esas historias de héroes míticos capaces de hazañas sobrehumanas en mundos de leyenda.
La Persia donde se sitúa la acción es un lugar mágico y peligroso, donde la vida humana vale muy poco. En especial si se sobrevive como un niño huérfano y callejero. Es el caso de Dastan, un chico que, por ayudar a un niño que va a ser golpeado por interponerse en el paso de la comitiva del rey, es capturado por los guardias reales. Su vida no sólo es perdonada (muy Disney será el filme, pero es claro que iba a ser decapitado), sino que es adoptado como hijo por Sharaman, el monarca.
Ese es el punto de partida de este cuento que presenta al joven príncipe como un patán feliz, pero capaz de actos de heroísmo notable, en especial si se trata de ayudar a sus hermanos, los hijos biológicos del rey.
Alejado de todo interés por el poder y las responsabilidades, Dastan está más fascinado por aprender una nueva pirueta que en hacer respetar su punto de vista y en pararse con verdadera igualdad ante sus dos hermanos. La aventura que vivirá le enseñará muchas cosas, pero –en especial– que hay que luchar por lo que se siente como correcto y a no eludir sus responsabilidades. Después de todo, es un príncipe y no el bufón simpático de la corte.
Si “Príncipe de Persia” pasará a la historia como la adaptación magistral de un videojuego es gracias a que en realidad no adapta nada, sino que crea una epopeya en la que antes no había nada, o poco. Toma un par de las ideas originales y desarrolla personajes de verdad, no de cartulina, como suelen ser los sujetos nacidos en un videogame.
Es una historia de aprendizaje, pero también de amor, ya que la princesa Tamina, gobernante de una ciudad sagrada que cae prisionera del ejército del rey, es parte de la aventura del príncipe persa. Y en eso los actores —Gema Arterton (la misma de “Quantum of Solace”) y Jake Gyllenhaal— están notables en la armadura de sus románticos y aguerridos personajes.
Esta cinta se promociona, innecesariamente, como hija de los mismos productores de “Piratas del Caribe”. Hay que decir que por su factura no tiene que pedirle credenciales prestadas a nadie. Es una historia que perfectamente podría dar origen a una saga.
Aunque no es una historia para niños pequeños, tampoco se explica la calificación para mayores de 13 ó 15 años que ha tenido en otros países. ¿Vimos la misma película?
IDEAL PARA: Papás que quieran disfrutar junto a sus hijos de un cuento bien contado.
Trepidante, espectacular, entretenida, son algunos de los adjetivos que engloba El príncipe de Persia. Las arenas del tiempo (EU, 2010) en el que cabe aventura, drama, humor y romance, según la eficaz fórmula de la Casa Disney, bajo la mira del habilidoso Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe y La leyenda del tesoro perdido y más). Todo ello a ... Leer más Trepidante, espectacular, entretenida, son algunos de los adjetivos que engloba El príncipe de Persia. Las arenas del tiempo (EU, 2010) en el que cabe aventura, drama, humor y romance, según la eficaz fórmula de la Casa Disney, bajo la mira del habilidoso Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe y La leyenda del tesoro perdido y más). Todo ello a partir del exitoso videojuego homónimo, incluyendo características importantes como la demostración de parkour con acróbatas que escalan paredes, capaces de realizar impresionantes saltos, así como el asunto de retroceder en el tiempo. No obstante, además de respetar al fan del juego, se ha enfatizado en una historia de acción digerible para todo público, con referencias que van de aquellos acrobáticos relatos protagonizados por Douglas Fairbanks, Errol Flynn o Burt Lancaster en el Hollywood dorado (La marca del Zorro, Capitán Sangre, El halcón y la flecha), a sagas de espectáculo épico al estilo de La Momia, El Rey Escorpión, Indiana Jones o las citadas correrías de Jack Sparrow. En ese sentido, El príncipe de Persia se coloca como una de las mejores adaptaciones del videojuego a la pantalla, por encima de otras buenas versiones como Silent Hill, Resident Evil o Tomb Raider, en un ambiente exótico y enigmático como la Persia medieval. Ahí, el huérfano Dastan (Gyllenhaal), adoptado por un rey cuando niño y criado como príncipe, provocará envidias y malentendidos entre los hijos legítimos. A su vez, unirá fuerzas con Tamina (la guapa Arterton), una princesa rival, para detener a Nizam (Kingsley), traidor al monarca y empeñado en controlar la misteriosa daga que desata las arenas del tiempo. Pese al exceso de efectos digitales hacia el final, impera una buena dosis de acción y de humor en esa relación de desconfianza inicial entre el héroe y la princesa y lo mismo ocurre con el Sheik Amar que encarna Alfred Molina en una buena faceta cómica. Impresionantes las secuencias de combate físico a cargo de los assasins y del protagonista con sus ágiles e increíbles saltos y piruetas, al igual que las tomas y huidas de las fortalezas sitiadas. El realizador Mike Newell (Donnie Brasco, Harry Potter IV), consigue encadenar con buen pulso y ritmo su relato, adornado con la bella banda sonora de Harry Gregson-Williams.
Desde el título, El príncipe de Persia anticipa que ingresaremos en territorio de leyenda y que allí habrá exóticos personajes orientales e intrépidas aventuras, similares a las que en otros tiempos animaban Douglas Fairbanks o Erroll Flynn. Así es, pero si esta nueva producción de Jerry Bruckheimer para la casa Disney remite por una part ... Leer más Desde el título, El príncipe de Persia anticipa que ingresaremos en territorio de leyenda y que allí habrá exóticos personajes orientales e intrépidas aventuras, similares a las que en otros tiempos animaban Douglas Fairbanks o Erroll Flynn. Así es, pero si esta nueva producción de Jerry Bruckheimer para la casa Disney remite por una parte a El ladrón de Bagdad , también exhibe algún parentesco con Los piratas del Caribe , sólo que aquí el mar se convirtió en desierto y en lugar de parches, garfios y tormentas abundan los caballos, el viento, las ciudades sagradas y ciertas dagas de poderes sobrenaturales.
El héroe del caso (un inesperado Jake Gyllenhaal, que explota su simpático desenfado) no ha heredado la sangre azul: era un chico huérfano y bravío cuya destreza quiso premiar el benevolente rey Sharaman adoptándolo para que creciera al lado de sus otros dos hijos. Los tres príncipes guerreros tienen sus diferencias de carácter (Dastan, el protagonista, es más impulsivo, astuto y revoltoso), pero son muy unidos. Y todo parece ir muy bien hasta que alguien hace correr la voz de que en la cercana ciudad de Alamut se esconden armas de destrucción masiva y es necesario que el ejército persa la invada si quiere conservar la paz en el mundo.
Hasta ahí llegan los guiños a la actualidad. A los responsables del film -adaptado, como ya es costumbre, de un popular videojuego- no les interesa la alegoría sino la aventura y el espectáculo; que haya mucha acción, cuanto más vertiginosa mejor; variedad de escenas de combate, persecuciones, peligros, matanzas y rescates de último momento, lo que se alterna de vez en cuando con algunos intervalos más o menos románticos (los que acercan y distancian a Dastan y la bella princesa de la tierra invadida) y con otras pausas necesarias para recapitular en qué punto de la intriga nos encontramos y anticipar qué es lo que puede estar por venir. En el enredo tiene decisiva importancia una daga con empuñadura de cristal que, cargada con las llamadas arenas del tiempo, permite a quien la manipula volver atrás las horas y los días, de manera que le es posible cambiar los hechos, revivir a los muertos? o viceversa. Se comprende que en las manos equivocadas esta joya única puede poner en peligro al planeta entero.
Ahí están Dastán y su princesa para impedirlo, como está Mike Newell para poner de vez en cuando un poco de orden en la narración y como está Alfred Molina para hacer el aporte risueño gracias a su jeque bribón, enemigo mortal de los recaudadores de impuestos. Para qué están los guionistas queda menos claro, teniendo en cuenta la cantidad de clichés a los que recurren.
Gemma Arterton es bella y tiene carácter; a Ben Kingsley le sobra maquillaje; la escenografía imagina (poco) una Persia aproximadamente medieval, y los efectos son apenas correctos. El film entretiene (sobre todo a su público natural, masculino y más bien adolescente), pero es difícil que perdure demasiado en la memoria. Probablemente tampoco era ése su propósito.
Fernando López
El Príncipe de Persia: Las Arenas del Tiempo
"Muy Buena"
"Muy buena tanto en acrovacias, como en efectos, en historia, impresionante solo que sin relacion con el juego en lo mas minimo
asi que como pelicula muy recomendable"