Verdadero maestro del cine fantástico, tanto en sus incursiones en Hollywood ( Hellboy, Mimic, Blade 2 ) como en las películas rodadas en su México natal ( Cronos ) o en el cine español ( El espinazo del Diablo ), Guillermo del Toro condensa en El laberinto del fauno sus principales obsesiones y construye el relato más ambicioso y fasc ... Leer más Verdadero maestro del cine fantástico, tanto en sus incursiones en Hollywood ( Hellboy, Mimic, Blade 2 ) como en las películas rodadas en su México natal ( Cronos ) o en el cine español ( El espinazo del Diablo ), Guillermo del Toro condensa en El laberinto del fauno sus principales obsesiones y construye el relato más ambicioso y fascinante (aunque no el más redondo) de toda su carrera.
Entre la inocencia del cuento de hadas y el sadismo de la Guerra Civil Española, El laberinto del fauno retoma y amplifica múltiples aspectos de El espinazo del Diablo y luego se bifurca hasta alcanzar las más insospechadas derivaciones: desde un juego con pruebas y desafíos que remite, por ejemplo, a la saga de Harry Potter hasta una descarnada mirada al terror infantil frente al absurdo y sangriento mundo adulto como en La noche del cazador, pasando por situaciones y temas ya trabajados en el clásico El espíritu de la colmena.
Al igual que en aquella obra maestra filmada por Víctor Erice en 1973, El laberinto del fauno está ambientada tras la victoria del franquismo. Sin embargo, en pleno 1944, un grupo de guerrilleros resiste en unos montes del Norte ante el asedio del ejército liderado por el implacable y despiadado capitán Vidal (Sergi López).
La película está narrada desde el punto de vista de Ofelia (Ivana Baquero), una niña de once años que viaja con su madre, Carmen (Ariadna Gil), embarazada y enferma, para que Vidal -el marido de ella, pero que no es el padre de la pequeña protagonista- pueda controlar el final de la gestación y el nacimiento del niño que tanto desea (es lo único que le importa en el aspecto humano).
En medio de los brutales enfrentamientos armados entre ambos bandos, de las crecientes dolencias de su madre y del maltrato de Vidal, Ofelia encuentra en una criada del militar que es al mismo tiempo espía de los republicanos (Maribel Verdú) la única contención afectiva. Pero, al poco tiempo de llegar, es puesta a prueba por un milenario fauno (Doug Jones) que ve en ella a la princesa perdida que puede salvar a ese mundo mitológico si sortea tres intrincadas misiones.
Con unos sofisticados pero nunca excesivos efectos visuales y una exquisita fotografía de su compatriota y habitual colaborador Guillermo Navarro, Del Toro confronta ambos mundos con buenos resultados, aunque los elementos fantásticos (hadas, monstruos, laberintos mágicos) resultan por momentos algo obvios en su alegoría sobre el fascismo, farragosos en su desarrollo y solemnes en su propuesta. En este sentido, se extrañan la liviandad, el ritmo, el humor negro y el desparpajo creativo de sus aproximaciones a la estética del cómic en Hellboy y Blade 2.
Sólido guionista, dúctil narrador, notable creador de climas, riguroso director de actores, Del Toro se las ingenia para pendular sin que el relato se resienta entre el realismo más urgente de la guerra y las vivencias íntimas y oníricas que experimenta la joven heroína de este relato que tiene en la resistencia, la fidelidad y el sacrificio a los principales pilares que lo sostienen.
Más allá de algunas secuencias antológicas (como la persecución de un monstruo ciego a una Ofelia que se ha dejado ganar por la tentación), queda claro que Del Toro no apuesta, apenas, por una fábula efectista para el consumo familiar. El laberinto del fauno es, también (y antes que nada), una película política en la que -como ocurre en los buenos relatos- las referencias a la realidad resultan bastante más aterradoras e inquietantes incluso que la apuesta ficcional dominada por oscuras leyendas y monstruos gigantes.
Cine de género destinado al entretenimiento masivo y -al mismo tiempo- cine adulto para la reflexión. Dos mundos aparentemente irreconciliables que este talentoso director mexicano combina con muchos más aciertos que errores. No se trata, por supuesto, de un mérito menor.
Por Diego Batlle
El laberinto del Fauno se podría definir de una manera sencilla: Un cuento de hadas narrado por Guillermo Del Toro. Si tenemos en cuenta que el director es el mismo de Cronos, Blade 2 y la fantástica Hellboy (entre otras), no es necesario aclarar que esto no es Disney. Igual vale comentar algo muy importante. Hace unas semanas vi en el cine el tr ... Leer más El laberinto del Fauno se podría definir de una manera sencilla: Un cuento de hadas narrado por Guillermo Del Toro. Si tenemos en cuenta que el director es el mismo de Cronos, Blade 2 y la fantástica Hellboy (entre otras), no es necesario aclarar que esto no es Disney. Igual vale comentar algo muy importante. Hace unas semanas vi en el cine el trailer de este film y pensé que era una película para chicos. Una especie de Narnia española, esa es la impresión que me había dejado el avance y no tenía otra información de que iba esto. Nunca me imaginé lo que me iba a encontrar.
Este film es por lejos la historia más oscura, triste y violenta de este gran artista mejicano que es Del Toro. El propio realizador la describió como la hermana de El espinazo del diablo, que se estrenó hace unos años. Hay unos cuantos puntos en común con aquel film, ya que esta también se desarrolla en la España de la post guerra civil, los niños son los protagonistas y hay una participación de Federico Lupi, uno de los grandes ídolos
del Gran Guillermo. Una vez describió a Lupi como el mejor actor del cine junto con Jack Nicholson.
La gran diferencia de su nuevo trabajo con El espinazo es que se trata de una historia mucho más sentimental y madura en la que las metáforas abundan por todas partes. La manera que combinó un mundo de fantasía con el horror del régimen franquista es brillante.
La violencia de la trama es muy cruda y hace que Los Infiltrados parezca una producción de Disney. En serio, hay escenas muy duras de ver que son bastante perturbadoras. El tema es que no es una violencia gratuita ya que está muy relacionada con el marco en que transcurre la historia. Igual son fuertes.
El laberinto no es un film popular y más de uno puede salir del cine a las puteadas, por varios motivos por lo que su recomendación debe ser moderada.
Igual los que no se enganchen con la propuesta no van a poder refutar que desde lo artístico (al margen del guión) es impecable.
Una vez más Del Toro formó un equipo excelente junto al director de fotografía Guillermo Navarro (clásico colaborador también de Almodovar) que desde lo visual vuelven a sorprender con un film visualmente hermoso. Sobresalen especialmente las secuencias de fantasía, donde se destaca todo el diseño de producción.
Las caracterizaciones del Fauno y el Hombre Pálido (sujeto aterrador si los hay) son escalofriantes y representan un recordatorio constante de quién es el director de esta película.
Hay, por otra parte, un hecho importante. Esta película no hubiese sido posible sin el trabajo soberbio de Sergy López. El militar villano que interpreta es de antología y en mas de un momento dan ganas de poder entrar dentro de la historia, para descuartizarlo por las cosas que hace. Esa frialdad, ese sadismo es realmente impresionante y creo que sólo un actorazo de su clase puede lograr semejante interpretación.
La protagonista Ivana Baquero es una gran revelación y en este punto fue clave la dirección de Del Toro. Aunque esta nena está rodeada de grandes figuras como Maribel Verdú y Ariadna Gil, la espontaneidad que tiene no es frecuente encontarla en niños actores.
Si vas buscando ver algo como Hellboy o Mimic vas a salir decepcionado porque esto es otra cosa, aunque el director es el mismo. En El Laberinto del Fauno, "los momentos del Toro" no están ausentes, simplemente ocurre que esas escenas escalofriantes que solemos ver en sus trabajos pasan a un segundo plano para dejarle el protagonismo a una historia mucho más sentimental y conmovedora de las que suele escribir.
La verdad que la disfruté mucho y creo que constituye un trabajo muy importante de este gran narrador de historias.
Hugo Zapata
El Laberinto del Fauno
"Muy Buena"
"me parecio muy buena pero me hubiese gustado que se desarrollase mas el mundo fantastico. igual muy buena
"