Death Proof, conocida en castellano como A prueba de muerte, es una película estadounidense del año 2007, escrita y dirigida por Quentin Tarantino, y protagonizada por Kurt Russell, Rosario Dawson, Vanessa Ferlito y Rose McGowan, entre otros. Death Proof y Planet Terror componen la sesión doble d ... Leer más
Death Proof, conocida en castellano como A prueba de muerte, es una película estadounidense del año 2007, escrita y dirigida por Quentin Tarantino, y protagonizada por Kurt Russell, Rosario Dawson, Vanessa Ferlito y Rose McGowan, entre otros. Death Proof y Planet Terror componen la sesión doble de cine Grindhouse.
| Género | Acción, Crimen, Thriller |
|---|---|
| Título Original | Death Proof |
| Director | Quentin Tarantino |
| Protagonistas | Rosario Dawson, Kurt Russell, Mary Elizabeth Winstead, Vanessa Ferlito, Rose McGowan, Jordan Ladd, Sydney Tamiia Poitier, Tracie Thoms, Zoe Bell |
| Año de producción | 2007 |
| Duración | 114 minutos. |
| MPAA rating | R - Restringido. Chicos menores de 17 años se requiere la compañía de los padres o un adulto |
| Productor | Robert Rodriguez, Elizabeth Avellan, Erica Steinberg |
| Guionista | Quentin Tarantino |
| País | Estados Unidos |
| Experto de esta película | geneze_cb · Como ser experto? |
| Última modificación | jev233 (Hace 7 meses) |
Grindhouse, el homenaje de Rodriguez y Tarantino al cine con el que crecieron –aquél del buen mal gusto, cuajado de irreverencia e incorrección política y propio de salas “piojito”– llega al fin a México, si bien mutilado y despojado, con la ausencia de los falsos trailers que acompañaban aquella cinta, de mucho de su atractivo.
No ... Leer más Grindhouse, el homenaje de Rodriguez y Tarantino al cine con el que crecieron –aquél del buen mal gusto, cuajado de irreverencia e incorrección política y propio de salas “piojito”– llega al fin a México, si bien mutilado y despojado, con la ausencia de los falsos trailers que acompañaban aquella cinta, de mucho de su atractivo.
No obstante, lo cierto es que A prueba de muerte resulta no sólo el segmento más logrado del programa doble original, sino uno de los mejores trabajos de Quentin a la fecha. La historia del siniestro stuntman que acecha jovencitas valiéndose de su poderoso Dodge Charger podría parecer, en su ambición por imitar a la serie B, incompatible con la maestría formal de su autor. Y sin embargo, y al igual que el machismo propio del sexploitation cede aquí ante el girl power, el filme trasciende aquellas influencias merced a sus actrices, a los diálogos y al alarde de la secuencia final, prueba de que esta será todo… menos una película barata.
Después de Planet Terror , el proyecto Grindhouse de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino continuó con A prueba de muerte, un film que homenajea a los viejos filmes clase B de la década del ´60 y ´70.
Así como Rodríguez se encargó de rememorar películas de terror clásicas de este estilo, Tarantino lo hizo con memorables filmes de acció ... Leer más Después de Planet Terror , el proyecto Grindhouse de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino continuó con A prueba de muerte, un film que homenajea a los viejos filmes clase B de la década del ´60 y ´70.
Así como Rodríguez se encargó de rememorar películas de terror clásicas de este estilo, Tarantino lo hizo con memorables filmes de acción y road movies como Vanishing Point (Richard Sarafian), Satan´s Sadist (Al Adamson) y Faster Pusycat Kill! Kill! (Russ Meyer) entre tantas otras.
La particularidad de este estreno es que se recrea este tipo de propuestas con el estilo personal que tiene Tarantino de trabajar el cine.
Es decir, no se trata de un simple refrito de filmes clásicos, sino que estamos frente una interesante thriller del director, que retrata con mucho humor y de manera grotesca el mundo de los dobles de riesgo.
No creo que esta sea la gran película de Tarantino, sin embargo, así no brinde lo mejor de él, A prueba de muerte es una experiencia totalmente gratificante, donde la pasás genial si sos amigo del cine Grindhouse.
Ya la sola idea de sentarse en una butaca para ver una historia musicalizada con temas de Joe Tex, The Coasters (el baile de Vanesa Ferlito con “Down To México” es por lejos la mejor escena del film) y Smith es un alivio frente a las porquerías que suelen sonar en el cine habitualmente.
Kurt Russell se destaca como villano, un rol que no abunda en su filmografía, junto con Zoe Bell, la doble de Uma Thurman en Kill Bill, que se interpreta a sí misma y sobresale en una fabulosa secuencia de acción.
Las persecuciones automovilísticas son espectaculares y afortunadamente Tarantino las dirigió como solían trabajar los grandes cineastas en el pasado, sin la necesidad de acudir a la animación computada.
Después del mamarracho que se vio el año pasado en Wanted, casi lloro cuando vi lo que hizo este tipo con las secuencias de acción.
Un inconveniente que tiene este film me parece es el guión. En la segunda mitad de la película, Quentin se va de mambo con las conversaciones entre los personajes, (su tributo constante a las novelas de Elmore Leonard) y el suspenso que construyó en la primera parte del film es como que se va por la borda.
El personaje de Kurt Russell es quien más se vio afectado por esto y en pocos minutos pasa de ser un asesino implacable a un completo idiota, algo que no termina de cerrar demasiado en la trama.
Es una pena que hayamos podido ver Grindhouse con los dos filmes integrados, pero peor es que no pasara por la pantalla grande.
Los que no sean seguidores de Tarantino tal vez no se enganchen tanto con A pueba de muerte, pero para los seguidores del director este estreno es una cita obligada en el cine.
Hugo Zapata
Stuntman Mike (Kurt Rusell), un especialista de películas de acción, recorre el estado de Texas con su coche con la intención de asesinar a atractivas mujeres en la carretera.
Su primer objetivo es un grupo de jóvenes que se encuentra festejando el cumpleaños de una de ellas.
Después de los zombies de Robert Rodriguez llega Quentin Tara ... Leer más Stuntman Mike (Kurt Rusell), un especialista de películas de acción, recorre el estado de Texas con su coche con la intención de asesinar a atractivas mujeres en la carretera.
Su primer objetivo es un grupo de jóvenes que se encuentra festejando el cumpleaños de una de ellas.
Después de los zombies de Robert Rodriguez llega Quentin Tarantino con “Death Proof”, la segunda entrega del proyecto-tributo a las grindhouse, sesiones doble de cine exploitation de los años 60 y 70.
Si “Planet Terror” se inspiraba en las películas de Romero y demás amiguetes de los muertos vivientes contemplados desde perspectivas satíricas, en “Death Proof”, Tarantino confluye en su historia el protagonismo de un psicópata de carretera con un grupo de mujeres aguerridas, presentado ecos de Roger Corman, Dario Argento y, en especial, Russ Meyer, con su “Faster, Pussycat! Kill! Kill!”, aunque las féminas, más o menos atractivas, no equiparen sus atributos físicos a las explosivas chicas guerreras Tura Santana, Haji y Lori Williams, ni la trama tenga la perturbación de su precedente a pesar de su vibrante clímax de persecución motora con un sugerente y estridente enfrentamiento.
El resultado es un disfrutable pasatiempo de acción con trazas de comedia negra repleta de cinefilia y melomanía, con empleo de la violencia asesina-motora como comicidad, personajes punzantes, y un palpitante encontronazo entre seres impetuosos y maníacos, con comportamientos y reacciones delirantes en parajes desérticos propicios al crimen sin control.
Los homenajes son constantes, sean musicales, arrancando con el “The last race” del gran Jack Nietzsche, pinchando el “Jeepster” de T. Rex o el “The love you save” de Joe Tex, o conversando en el coche sobre el grupo 60’s Dave Dee, Dozy, Beaky, Mick & Tich (sonando una de sus mejores canciones, “Hold Tight”); o sean cinéfilos, con carteles del “Soldado azul” de Ralph Nelson, o citas a diversas películas, entre ellas el “Punto límite: Cero” de Sarafian.
Como suele ser norma en cada una de sus peliculas, Tarantino recupera para el gran público a una vieja gloria en decadencia (en su momento Travolta, después Pam Grier o más tarde David Carradine).
Aquí se trata de Kurt Russell, espléndido en su personaje de demente cáustico, especialista obsesionado por aniquilar a mozas de buen ver que está rodeado de actrices muy convincentes, entre ellas la atractiva hija de Sydney Poitier, Sydney Tamiia Poitier, en el importante papel de Jungle Julia.
En cuanto a sus defectos, a la película le sobra un exceso de palabrería autocomplaciente, la reiteracion en la puesta en escena, el cameo de rigor del propio director,y sobre todo, la dependencia del mero tributo en la construcción de la historia (y de su filmografía en general).
No obstante, un entretenimiento que retiene parte de las esencias de sus referencias homenajeadas.
Aquel cine clase B (o tal vez Z) de reducidísimo presupuesto, que en los años 60 y 70 deleitaba a juveniles plateas masculinas en dobles programas donde eran moneda corriente las persecuciones vertiginosas, los choques espectaculares, la violencia, la sangre y las abundantes y voluptuosas señoritas con escasa vestimenta, es ahora recreado, entre ... Leer más Aquel cine clase B (o tal vez Z) de reducidísimo presupuesto, que en los años 60 y 70 deleitaba a juveniles plateas masculinas en dobles programas donde eran moneda corriente las persecuciones vertiginosas, los choques espectaculares, la violencia, la sangre y las abundantes y voluptuosas señoritas con escasa vestimenta, es ahora recreado, entre el homenaje y la parodia, por el inefable Quentin Tarantino. Un homenaje que remeda todas las características no sólo de esa producción sensacionalista, desprolija, efectista, poco coherente y generalmente menospreciada sino también de las condiciones que rodeaban su proyección en salas -puro pochoclo y testosterona- cuyos equipos al borde de la jubilación contribuían al deterioro y la destrucción de copias ya maltrechas.
Con su formación cinéfila de videoclub, su pasión por los géneros populares, su irónica mezcla de humor y violencia y sus referencias a la cultura pop y el cine, Tarantino tenía más autoridad que nadie para abordar la aventura (en realidad, un programa doble que compartió con Robert Rodríguez y que finalmente fue dividido para su distribución), y darse el gusto de concebir su propio ejemplar clase Z sin perder de vista clásicos como Carrera contra el destino (Richard Sarafian, 1971) o La fuga del loco y la sucia (John Hough, 1974), ni renunciar a sus rasgos personales.
La road movie está dividida en dos, como la cara del doble de riesgo Mike, el serial killer del caso, cruzada por una cicatriz. En la primera, ambientada en un bar cerca de Austin, Mike tiene en la mira a un grupo de chicas que mientras toman cerveza hablan (en el estilo Tarantino) sobre hombres y vida sexual. Hasta que por fin el "auto a prueba de muerte" del stuntman se revela como sofisticada arma homicida. En la segunda, son otras chicas -alguna de ellas, Zoe Bell, doble de riesgo también, en la ficción y en la vida real-, las que montadas en el mítico Chrysler del film de Sarafian pasan de ser perseguidas a ángeles vengadores en las rutas de Tennessee.
Tratándose de este tipo de film, la intriga no es más que un pretexto. Importa la acción, que en manos de Tarantino cobra toda la intensidad y el nervio necesario, sobre todo en la segunda parte, bastante más vigorosa y mejor filmada que la primera, donde el superficial diálogo de las chicas se estira demasiado y carece de gracia.
Es un ejercicio menor que Tarantino resuelve con pericia y que tiene a Kurt Russell como lo más destacado del elenco.
Fernando López
“¿Quién se cree que es Quentin Tarantino como para hacer una película tan sinsentido como A prueba de muerte?”, podrán preguntarse muchos. Y la respuesta está ya dicha: sólo hay un Tarantino, y puede darse el gusto de hacer los films que tenga ganas.
Lo que creo que sucede es que cuando uno ve el nombre de este director puede pensar qu ... Leer más “¿Quién se cree que es Quentin Tarantino como para hacer una película tan sinsentido como A prueba de muerte?”, podrán preguntarse muchos. Y la respuesta está ya dicha: sólo hay un Tarantino, y puede darse el gusto de hacer los films que tenga ganas.
Lo que creo que sucede es que cuando uno ve el nombre de este director puede pensar que, por haber sido masivo en el pasado, todo lo que haga es Apta para Todo Público… Error! Tarantino es un genio del séptimo arte que tuvo la capacidad de convertirse en un éxito de taquilla, pero no por eso deja de ser el cinéfilo casi sectario que es, y es por eso que hace películas como la que se estrena esta semana.
Adentrándonos en A prueba de muerte, muchos podrán decir -y de hecho la “venden” así- que es en realidad un homenaje a las películas clase B y a las de persecuciones de autos… pero eso es un modo de abrir un paraguas ante la posible crítica al director.
Como ya expliqué que para mí Tarantino no es ATP, hay que blanquear que A prueba de muerte no es más que el gusto que se da este genial creador para despuntar el vicio haciendo un film de autos, chicas y tiros, con muchos guiños a la historia del cine (hasta nexos con viejos films suyos, como cuando a una de las protagonistas le suena el celular y tiene el ring-tone de la musiquita de Kill Bill) y un nivel de ironía interesante aunque no con mucho vuelo.
En relación al “estilo Tarantino“, el director no se priva de la actuación y se da el fantásticamente logrado papel de barman.
Ahora bien, a nivel argumentativo, es NULA.
A prueba de muerte nos cuenta la historia de Stuntman Mike -Kurt Russell, genio-, que como su nombre lo indica es un doble de riesgo, cuyo único placer parece ser manejar su auto en busca de chicas hermosas, pero no para llevárselas a la cama sino para matarlas en accidentes automovilísticos.
La cuestión es que Stuntman Mike tiene un auto preparado para los choques (es decir, “A prueba de muerte“), entonces levanta altas velocidades y en los choques él sale prácticamente ileso, mientras que los impactados van derecho hacia la otra vida.
De Mike no sabemos mucho más que esto, y lo vemos en acción matando y sobreviviendo de un accidente violentísimo. El problema para él será que en otro intento de homicidio se cruzará con mujeres que aman la velocidad tanto como él.
Sinceramente, éste no es mi Tarantino favorito. La historia es bastante lineal, sin mucho vuelo literario, y yo soy de los espectadores que rescatan otro tipo de films de este genial creador… que no por eso pierde su capacidad para contar historias. Sí hay que destacar, como casi siempre en sus películas, la banda de sonido.
Yo iría a verla por el simple hecho de que QT me lleva al cine, pero si ud. no es fanático, tal vez prefiera evitarla.


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A Prueba de Muerte
"Buena"
"Buena pelicula, bien al estilo Tarantino, empieza por un lado y hasta el final no se sabe por donde puede ir.
Lo que se hace medio pesado por momentos son los diálogos entre las protagonistas"